
Lo fortuito, casual, impensado, imprevisto e inesperado tiene más importancia de lo que la razón puede percibir.
Los aportes del azar a nuestra historia son incalculables, grandes acontecimientos son producto de la irracionalidad de la naturaleza. Solo me queda por decir que las grandes tragedias y los grandes milagros que beneficiaron de manera azarosa a la humanidad tienen un mismo origen y este no es dios ni el diablo, sino que son obra de la maniática madre naturaleza. Esta no es culpable de ninguna de sus acciones ¿acaso los desquiciados son responsables de sus actos? ella es eternamente inocente de todas las muertes, desgracias, bellos regalos y grandes alegrías que nos proporciona.
Pero es comprensible que los humanos no acepten sus bellas ofrendas, pues es sorprendente que ella nos haga regalos con lo mal que la tratamos, pero nuestro maltrato solo hace simplemente que ella nos de muestras de su odio y severidad implacable mas seguido. Pero una madre por mas que se enoje no deja de brindarnos muestra de su eterno cariño y amor. Nuestro maltrato logra que ella se degrade mas rápido, pero ella esta lejos de castigarnos con toda su fuerza y de abandonarnos por completo.
Su castigo sin embargo es lo que nos hace reflexionar y tomar conciencia de nuestro mal comportamiento, no ahí nada que hacer somos hijos del rigor. Precisamos sus castigos para aprender a comportarnos.
¿Cómo podemos tratar así a la responsable de que estemos vivos? ¡Sin ella nada tendríamos, ni sufrimiento, ni alegrías! ¡No seamos impertinentes con quien nos dio la vida!
¡Debemos Honrar a nuestra madre, honremos y respetemos a la naturaleza por más que ella sea irracional y este desequilibrada!
¡Si fuera racional no hubiese permitido que seres como nosotros existamos! ¡la mejor muestra de su irracionalidad es nuestra existencia!
“Es necesario que cambiemos nuestra manera de ver el mundo y de actuar, para llegar por fin, quizá demasiado tarde pero necesariamente, a renovar nuestra manera de vivir”
Los aportes del azar a nuestra historia son incalculables, grandes acontecimientos son producto de la irracionalidad de la naturaleza. Solo me queda por decir que las grandes tragedias y los grandes milagros que beneficiaron de manera azarosa a la humanidad tienen un mismo origen y este no es dios ni el diablo, sino que son obra de la maniática madre naturaleza. Esta no es culpable de ninguna de sus acciones ¿acaso los desquiciados son responsables de sus actos? ella es eternamente inocente de todas las muertes, desgracias, bellos regalos y grandes alegrías que nos proporciona.
Pero es comprensible que los humanos no acepten sus bellas ofrendas, pues es sorprendente que ella nos haga regalos con lo mal que la tratamos, pero nuestro maltrato solo hace simplemente que ella nos de muestras de su odio y severidad implacable mas seguido. Pero una madre por mas que se enoje no deja de brindarnos muestra de su eterno cariño y amor. Nuestro maltrato logra que ella se degrade mas rápido, pero ella esta lejos de castigarnos con toda su fuerza y de abandonarnos por completo.
Su castigo sin embargo es lo que nos hace reflexionar y tomar conciencia de nuestro mal comportamiento, no ahí nada que hacer somos hijos del rigor. Precisamos sus castigos para aprender a comportarnos.
¿Cómo podemos tratar así a la responsable de que estemos vivos? ¡Sin ella nada tendríamos, ni sufrimiento, ni alegrías! ¡No seamos impertinentes con quien nos dio la vida!
¡Debemos Honrar a nuestra madre, honremos y respetemos a la naturaleza por más que ella sea irracional y este desequilibrada!
¡Si fuera racional no hubiese permitido que seres como nosotros existamos! ¡la mejor muestra de su irracionalidad es nuestra existencia!
“Es necesario que cambiemos nuestra manera de ver el mundo y de actuar, para llegar por fin, quizá demasiado tarde pero necesariamente, a renovar nuestra manera de vivir”
Reconciliemonos con la naturaleza, no olvidemos nuestros origenes. No seamos desagradecidos.
!TRANSMUTACION DE VALORES!
Soy un ser que increiblemente sigue vivo...
ResponderEliminarSEGURO Ivan?
Me gustaría reflexionar esto contigo despacio, sin nada de prisas.
Te gustaría a ti?
saludos de
marimar