.....el sistema de la prisión, quiero decir, de la prisión represiva, de la prisión como
castigo, fue establecido tardíamente, prácticamente al fin del
siglo XVIII. Antes de esa fecha la prisión no era un castigo legal:
se aprisionaba a las personas simplemente para retenerlas antes de procesarlas y no para castigarlas, salvo en casos excepcionales.
Bien, se crean las prisiones como sistema de represión
afirmándose lo siguiente: la prisión va a ser un sistema de
reeducación de los criminales. Después de una estadía en la
prisión, gracias a una domesticación de tipo militar y escolar,
vamos a poder transformar a un delincuente en un individuo
obediente a las leyes. Se buscaba la producción de individuos
obedientes.
Ahora bien, inmediatamente, en los primeros tiempos de
los sistemas de las prisiones quedó en claro que ellos no producían
aquel resultado, sino, en verdad, su opuesto: mientras más
tiempo se pasaba en prisión menos se era reeducado y más
delincuente se era. No sólo productividad nula, sino producti-
vidad negativa. En consecuencia, el sistema de las prisiones
debería haber desaparecido. Pero permaneció y continúa, y
cuando preguntamos a las personas qué podríamos colocar en
vez de las prisiones, nadie responde.
¿Por qué las prisiones permanecieron a pesar de esta
contraproductividad? Yo diré que precisamente porque, de
hecho, producían delincuentes y la delincuencia tiene una cierta
utilidad económico-política en las sociedades que conocemos.
La utilidad mencionada podemos revelarla fácilmente:
cuantos más delincuentes existan, más crímenes existirán; cuanto más crímenes hayan,
más miedo tendrá la población y cuanto más miedo en la población, más aceptable
y deseable se vuelve el sistema de control policial. La existencia de ese pequeño peligro
interno permanente es una de las condiciones de aceptabilidad de ese sistema de control,
lo que explica por qué en los periódicos, en la radio, en la televisión, en todos los
países del mundo sin ninguna excepción, se concede tanto espacio
a la criminalidad como si se tratase de una novedad cada
nuevo día. Desde 1830 en todos los países del mundo se desarrollaron
campañas sobre el tema del crecimiento de la delincuencia,
hecho que nunca ha sido probado, pero esta supuesta
presencia, esta amenaza, ese crecimiento de la delincuencia es
un factor de aceptación de los controles.
Pero eso no es todo, la delincuencia posee también una utilidad económica;
vean la cantidad de tráficos perfectamente lucrativos e inscritos en el
lucro capitalista que pasan por la delincuencia.....
fragmento de un texto q es un desgravado de una conferencia dada por Foucault en 1976 en Brasil.
Publicada en la revista anarquista Barbarie, Nros. 4 y 5 (1981-2), San
Salvador de Bahía, Brasil.... publicado en el libro el lenguaje libertario de la editorial Utopia libertaria
hola soy iván, estudiante de sociologia en la UBA(argentina) Y también de un profesorado de filosofia (instituto joaquín gonzalez).Este es un espacio en donde deseo exponer mis reflexiones, Pero, además, difundir el pensamiento de grandes pensadores. Todo lo que se expone es con el proposito de reflexionar para poder Cambiar los valores de esclavos por valores de seres libres; ya que considero que este es el mejor camino para alcanzar el anhelado tesoro que llamamos libertad.
El poder de la voluntad es superior a la voluntad del poder de hacernos perder la voluntad.
La vida en si misma no tiene sentido ni valor ni finalidad, solo nosotros a lo largo de nuestra existencia le brindamos un sentido, le damos un valor y le asignamos una finalidad. Todo lo que nos dicen que debe ser la vida, carece de "valor y sentido"; la vida debe ser lo que elijamos que sea.
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martes, 1 de noviembre de 2011
miércoles, 11 de mayo de 2011
Anarquismo: Utopía u opción real, viable y deseable
Dicen que pretender una sociedad igualitaria, justa, basada en otros valores radicalmente diferentes, con formas de vida inéditas y sin opresión es imposible. ¿Quiénes dicen esto? los adultos y viejos desesperanzados y decadentes de todas las clases, los conformistas, los privilegiados, los medios burgueses que tienen intereses y privilegios específicos. ¿que importan ellos? nosotros somos el futuro, los que no luchan por construir un futuro que deje atrás este lamentable presente , no tienen derecho a impedir el desarrollo de nuevas formas de vida.
¿La solución puede ser desarrollar el capitalismo hasta que todos lleguemos al lamentable bienestar de la sociedad burguesa? _ no, por ese sendero se llega a la destrucción de este mundo, nuestro mundo (mientras continua la opresión). Es evidente que la naturaleza no soportaría el crecimiento de la industria y del consumismo humano que destruye velozmente a los recursos naturales y favorece desastres naturales. Además: ¿el bienestar esta en tener mas cosas superfluas? ¿acaso el bienestar no se obtiene siendo dueños de nuestros destinos, eligiendo como vivir, reconciliándonos con la naturaleza, amando libremente, desarrollándonos interiormente, gozando junto a nuestros hermanos humanos en igualdad de condiciones, soñando , creando, etc.?
Por eso a los que dicen que el anarquismo es una utopía; yo les digo que la utopía es creer que se puede alcanzar un real bienestar en esta sociedad basada en la explotación y destrucción de la humanidad y la naturaleza. Ser “felices” en una sociedad capitalista es una ilusión u utopía. En cambio luchar por crear otra forma de vida es una opción realista y deseable. Las condiciones de desarrollo económicas, junto a los conocimientos que logramos acumular, lo permitirían.
Solo deseando lo “imposible”, se hace viable lo que parece inalcanzable. Solo rebelándonos y resistiendo la colonización llegaremos a alcanzar algo diferente y nos salvaremos a nosotros mismos y al medio natural que nos rodea. A los predicadores de la muerte en vida les digo: prefiero vivir resistiendo la injusticia, eligiendo la rebelión a seguir padeciendo, y oponiéndome con fuerza al avance de la barbarie de la civilización capitalista. Debemos transformar a la sociedad mientras nos transformamos a nosotros mismos, el cambio interior y exterior van juntos, mientras nos cambiamos a nosotros mismos alteramos la sociedad, y cuando transformamos la sociedad transformamos a la humanidad.
Los y las anarquista son realistas, pues saben que el camino que elige es más difícil de seguir y parece muy lejano, pero sabe que solo este sendero brillante puede conducirnos a una vida que nos eleve a condiciones superiores de vida, es decir a un bienestar general basado en la libertad individual y responsabilidad. Ya que si se quiere ser libre y liberar simultáneamente al resto de la humanidad, entonces se debe aspirar a construir la sociedad libertaria.
¡La libertad sin igualdad es privilegio, y la igualdad sin libertad es tiranía!!!
¿La solución puede ser desarrollar el capitalismo hasta que todos lleguemos al lamentable bienestar de la sociedad burguesa? _ no, por ese sendero se llega a la destrucción de este mundo, nuestro mundo (mientras continua la opresión). Es evidente que la naturaleza no soportaría el crecimiento de la industria y del consumismo humano que destruye velozmente a los recursos naturales y favorece desastres naturales. Además: ¿el bienestar esta en tener mas cosas superfluas? ¿acaso el bienestar no se obtiene siendo dueños de nuestros destinos, eligiendo como vivir, reconciliándonos con la naturaleza, amando libremente, desarrollándonos interiormente, gozando junto a nuestros hermanos humanos en igualdad de condiciones, soñando , creando, etc.?
Por eso a los que dicen que el anarquismo es una utopía; yo les digo que la utopía es creer que se puede alcanzar un real bienestar en esta sociedad basada en la explotación y destrucción de la humanidad y la naturaleza. Ser “felices” en una sociedad capitalista es una ilusión u utopía. En cambio luchar por crear otra forma de vida es una opción realista y deseable. Las condiciones de desarrollo económicas, junto a los conocimientos que logramos acumular, lo permitirían.
Solo deseando lo “imposible”, se hace viable lo que parece inalcanzable. Solo rebelándonos y resistiendo la colonización llegaremos a alcanzar algo diferente y nos salvaremos a nosotros mismos y al medio natural que nos rodea. A los predicadores de la muerte en vida les digo: prefiero vivir resistiendo la injusticia, eligiendo la rebelión a seguir padeciendo, y oponiéndome con fuerza al avance de la barbarie de la civilización capitalista. Debemos transformar a la sociedad mientras nos transformamos a nosotros mismos, el cambio interior y exterior van juntos, mientras nos cambiamos a nosotros mismos alteramos la sociedad, y cuando transformamos la sociedad transformamos a la humanidad.
Los y las anarquista son realistas, pues saben que el camino que elige es más difícil de seguir y parece muy lejano, pero sabe que solo este sendero brillante puede conducirnos a una vida que nos eleve a condiciones superiores de vida, es decir a un bienestar general basado en la libertad individual y responsabilidad. Ya que si se quiere ser libre y liberar simultáneamente al resto de la humanidad, entonces se debe aspirar a construir la sociedad libertaria.
¡La libertad sin igualdad es privilegio, y la igualdad sin libertad es tiranía!!!
jueves, 16 de diciembre de 2010
Por la libertad
Atormentadores espantapájaros
Que asustan a las aves que buscan la alegría
Ellos quietos, como dormidos de día
Espantan la dicha, el amor y la autonomía
¿Qué pretenden esos muertos vivos?
¿Acaso no se conforman con perturbar?
Quieren absorber nuestra sangre calida
¡Malditos murciélagos y mosquitos venenosos!
Que contaminan y enfrían nuestra sangre
Pero aún nosotros queremos volar ¡y volaremos!
No le tengo miedo al que quiere asustarme
Mediante la quietud y el silencio del resentimiento
Su imperceptible venganza busca encadenarme
Pero no pueden ocultar su repugnante secreto
Sólo quieren ensuciar los ríos de vitalidad
Que fluyen por senderos secos y mojados
No saben que la resistencia consiste en morir
Antes que entregarse a la forzada servidumbre
Algunos prefieren la indiferencia tranquilizadora
Posibilitada por la invisible fuerza de la costumbre
Sin embargo: ¡nosotros preferimos la lucha!
No nos entregaremos jamás, no los dejaremos
La guerra consiste en recuperar lo que nunca
Hemos tenido y creemos que nos merecemos
¿Ingenuidad del animal “inteligente”
O perversidad de una especie degenerada?
Quiero ser un maldito impertinente,
Gritar que todo carece de un destino,
La incertidumbre se devora a las certezas
Y que el futuro es oscuro, pero prometedor
Yo sé que no quiero vivir sin morir
Lo efímero es lo que impulsa a existir
Perdamos la dignidad y la humildad
Seamos dueños de nuestra fatalidad
Que asustan a las aves que buscan la alegría
Ellos quietos, como dormidos de día
Espantan la dicha, el amor y la autonomía
¿Qué pretenden esos muertos vivos?
¿Acaso no se conforman con perturbar?
Quieren absorber nuestra sangre calida
¡Malditos murciélagos y mosquitos venenosos!
Que contaminan y enfrían nuestra sangre
Pero aún nosotros queremos volar ¡y volaremos!
No le tengo miedo al que quiere asustarme
Mediante la quietud y el silencio del resentimiento
Su imperceptible venganza busca encadenarme
Pero no pueden ocultar su repugnante secreto
Sólo quieren ensuciar los ríos de vitalidad
Que fluyen por senderos secos y mojados
No saben que la resistencia consiste en morir
Antes que entregarse a la forzada servidumbre
Algunos prefieren la indiferencia tranquilizadora
Posibilitada por la invisible fuerza de la costumbre
Sin embargo: ¡nosotros preferimos la lucha!
No nos entregaremos jamás, no los dejaremos
La guerra consiste en recuperar lo que nunca
Hemos tenido y creemos que nos merecemos
¿Ingenuidad del animal “inteligente”
O perversidad de una especie degenerada?
Quiero ser un maldito impertinente,
Gritar que todo carece de un destino,
La incertidumbre se devora a las certezas
Y que el futuro es oscuro, pero prometedor
Yo sé que no quiero vivir sin morir
Lo efímero es lo que impulsa a existir
Perdamos la dignidad y la humildad
Seamos dueños de nuestra fatalidad
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critica a la pasividad,
transmutacion de valores
domingo, 21 de noviembre de 2010
Algunos aforismos para mantener con vida la llama de este espacio.
La creencia en la salvación por la fe es el principal obstáculo que impide la autentica salvación.
"El revolucionario es un hombre perdido. No tiene intereses propios, ni causas propias, ni sentimientos, ni hábitos, ni propiedades; no tiene ni siquiera un nombre. Todo en él está absorbido por un único y exclusivo interés, por un solo pensamiento, por una sola pasión: la revolución." / Catecismo del revolucionario (1869, Serguéi Gennádevich Necháiev , 1847-1882)
• "Es tonto arrepentirse de cualquier cosa y simplemente pusilánime dejar de hacer algo que realmente se desea" M. de Sade
La astucia de los tiranos consiste en embrutecer a sus súbditos
La primera razón de la servidumbre voluntaria es la costumbre (La Botie)
• *Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada. Giovanni Boccaccio*
"El revolucionario es un hombre perdido. No tiene intereses propios, ni causas propias, ni sentimientos, ni hábitos, ni propiedades; no tiene ni siquiera un nombre. Todo en él está absorbido por un único y exclusivo interés, por un solo pensamiento, por una sola pasión: la revolución." / Catecismo del revolucionario (1869, Serguéi Gennádevich Necháiev , 1847-1882)
• "Es tonto arrepentirse de cualquier cosa y simplemente pusilánime dejar de hacer algo que realmente se desea" M. de Sade
La astucia de los tiranos consiste en embrutecer a sus súbditos
La primera razón de la servidumbre voluntaria es la costumbre (La Botie)
• *Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada. Giovanni Boccaccio*
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transmutacion de valores
lunes, 27 de septiembre de 2010
Marx y la religión
“La religión es el opio de los pueblos”
ALIENACIÓN RELIGIOSA
LA RELIGIÓN ES UNA FORMA DE ALIENACIÓN PORQUE ES UNA INVENCIÓN HUMANA QUE CONSUELA AL HOMBRE DE LOS SUFRIMIENTOS EN ESTE MUNDO, DISMINUYE LA CAPACIDAD REVOLUCIONARIA PARA TRANSFORMAR LA AUTÉNTICA CAUSA DEL SUFRIMIENTO (QUE HAY QUE SITUAR EN LA EXPLOTACIÓN ECONÓMICA DE UNA CLASE SOCIAL POR OTRA), Y, ADEMÁS, LA MAYORIA DE LAS RELIGIONES LEGITIMAN DICHA OPRESIÓN. Marx considera que la experiencia religiosa no es una experiencia de algo realmente existente. Pero La religión tiene que ser estudiada objetivamente, esto quiere decir que, desde su punto de vista, tenemos que estudiar la religión como estudiamos cualquier otra manifestación humana, tratando de ver su relación con otras experiencias humanas y, particularmente, en relación con las condiciones económicas y sociales de la sociedad que la ha gestado. En esta línea, Marx critica la religión por considerarla una forma de alienación. La religión es una forma de alienación en tres sentidos:
• por una parte porque es una experiencia de algo irreal, es una experiencia de algo que no existe. Siguiendo a Feuerbach, Marx considera que no es Dios quien crea al hombre sino el hombre a Dios. Recordemos el esquema básico de toda alienación: el sujeto realiza una actividad que le hace perder su propia identidad, su propio ser; bien por su actividad, bien por el objeto creado mediante ella, en la alienación el sujeto se anula a sí mismo. Según Marx, esto es precisamente lo que ocurre en la religión: el hombre toma lo que considera mejor de sí mismo (voluntad, inteligencia, bondad, ...) y lo proyecta fuera de sí, en el ámbito de lo infinito; a su vez, esta proyección se vive como una realidad que se enfrenta al propio sujeto que la ha creado. Si la religión supone la existencia de Dios como algo infinito, lo hace oponiendo a ella el mundo finito, incluido el hombre mismo, desvalorizando su propio ser y su propio destino, desvalorizando el mundo humano frente a la calidad absoluta de la realidad trascendente o divina, realidad, por otra parte, dice Marx, meramente inventada por el hombre;
• pero la religión también es alienación porque desvía al hombre del único ámbito en donde le es realmente posible la salvación y felicidad, el mundo humano, el mundo de la finitud expresado en la vida social y económica. Al consolar al hombre del sufrimiento que en este mundo le toca vivir, sugiriendo en él que en el otro mundo le corresponderá la justicia y la felicidad plena, le resta capacidad, energía y determinación para cambiar las situaciones sociales, políticas y económicas que son las realmente culpables de su sufrimiento. En este sentido Marx dice que la religión es el “opio del pueblo”, pues, en definitiva, adormece el espíritu revolucionario que de otro modo tendría el ser humano;
• finalmente, su crítica a la religión se extiende también al hecho de que la religión suele tomar partido, pero no por las clases desfavorecidas sino por la clase dominante, perpetuando a ésta en el poder, legitimando el estado de cosas existente, dando incluso, en casos extremos, justificaciones teológicas al dominio de un grupo social sobre otro.
Por las razones citadas, Marx consideró que era necesaria la superación de la religión y que ésta pasa realmente por la superación del sistema de clases sociales: la diferencia con respecto a Feuerbach se centra precisamente en esta cuestión, pues para Feuerbach la supresión de la religión era posible con su superación intelectual, con la crítica filosófica a la religión; Marx creyó que era necesario, además y fundamentalmente, la modificación de las condiciones económicas que la han hecho posible, es decir, la desaparición del orden social creado a partir de la existencia de la propiedad privada. En la sociedad comunista no existirá la religión pues en esta sociedad no existirá la alienación, y ya se ha dicho que la religión aparece como consecuencia de la alienación.
Marx, crítica a la religión por ser expresión de la alienación humana y sostiene la defensa del hombre ante toda forma de divinidad alienante.
"El fundamento de la crítica irreligiosa es: el hombre hace la religión; la religión no hace al hombre... La miseria religiosa es, de una parte, la expresión de la miseria real, y, de otra parte, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura agobiada, el estado de ánimo de un mundo sin corazón, porque es el espíritu de los estados de cosas carentes de espíritu.
Karl Marx, Crítica de la filosofía del derecho de Hegel
ALIENACIÓN RELIGIOSA
LA RELIGIÓN ES UNA FORMA DE ALIENACIÓN PORQUE ES UNA INVENCIÓN HUMANA QUE CONSUELA AL HOMBRE DE LOS SUFRIMIENTOS EN ESTE MUNDO, DISMINUYE LA CAPACIDAD REVOLUCIONARIA PARA TRANSFORMAR LA AUTÉNTICA CAUSA DEL SUFRIMIENTO (QUE HAY QUE SITUAR EN LA EXPLOTACIÓN ECONÓMICA DE UNA CLASE SOCIAL POR OTRA), Y, ADEMÁS, LA MAYORIA DE LAS RELIGIONES LEGITIMAN DICHA OPRESIÓN. Marx considera que la experiencia religiosa no es una experiencia de algo realmente existente. Pero La religión tiene que ser estudiada objetivamente, esto quiere decir que, desde su punto de vista, tenemos que estudiar la religión como estudiamos cualquier otra manifestación humana, tratando de ver su relación con otras experiencias humanas y, particularmente, en relación con las condiciones económicas y sociales de la sociedad que la ha gestado. En esta línea, Marx critica la religión por considerarla una forma de alienación. La religión es una forma de alienación en tres sentidos:
• por una parte porque es una experiencia de algo irreal, es una experiencia de algo que no existe. Siguiendo a Feuerbach, Marx considera que no es Dios quien crea al hombre sino el hombre a Dios. Recordemos el esquema básico de toda alienación: el sujeto realiza una actividad que le hace perder su propia identidad, su propio ser; bien por su actividad, bien por el objeto creado mediante ella, en la alienación el sujeto se anula a sí mismo. Según Marx, esto es precisamente lo que ocurre en la religión: el hombre toma lo que considera mejor de sí mismo (voluntad, inteligencia, bondad, ...) y lo proyecta fuera de sí, en el ámbito de lo infinito; a su vez, esta proyección se vive como una realidad que se enfrenta al propio sujeto que la ha creado. Si la religión supone la existencia de Dios como algo infinito, lo hace oponiendo a ella el mundo finito, incluido el hombre mismo, desvalorizando su propio ser y su propio destino, desvalorizando el mundo humano frente a la calidad absoluta de la realidad trascendente o divina, realidad, por otra parte, dice Marx, meramente inventada por el hombre;
• pero la religión también es alienación porque desvía al hombre del único ámbito en donde le es realmente posible la salvación y felicidad, el mundo humano, el mundo de la finitud expresado en la vida social y económica. Al consolar al hombre del sufrimiento que en este mundo le toca vivir, sugiriendo en él que en el otro mundo le corresponderá la justicia y la felicidad plena, le resta capacidad, energía y determinación para cambiar las situaciones sociales, políticas y económicas que son las realmente culpables de su sufrimiento. En este sentido Marx dice que la religión es el “opio del pueblo”, pues, en definitiva, adormece el espíritu revolucionario que de otro modo tendría el ser humano;
• finalmente, su crítica a la religión se extiende también al hecho de que la religión suele tomar partido, pero no por las clases desfavorecidas sino por la clase dominante, perpetuando a ésta en el poder, legitimando el estado de cosas existente, dando incluso, en casos extremos, justificaciones teológicas al dominio de un grupo social sobre otro.
Por las razones citadas, Marx consideró que era necesaria la superación de la religión y que ésta pasa realmente por la superación del sistema de clases sociales: la diferencia con respecto a Feuerbach se centra precisamente en esta cuestión, pues para Feuerbach la supresión de la religión era posible con su superación intelectual, con la crítica filosófica a la religión; Marx creyó que era necesario, además y fundamentalmente, la modificación de las condiciones económicas que la han hecho posible, es decir, la desaparición del orden social creado a partir de la existencia de la propiedad privada. En la sociedad comunista no existirá la religión pues en esta sociedad no existirá la alienación, y ya se ha dicho que la religión aparece como consecuencia de la alienación.
Marx, crítica a la religión por ser expresión de la alienación humana y sostiene la defensa del hombre ante toda forma de divinidad alienante.
"El fundamento de la crítica irreligiosa es: el hombre hace la religión; la religión no hace al hombre... La miseria religiosa es, de una parte, la expresión de la miseria real, y, de otra parte, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura agobiada, el estado de ánimo de un mundo sin corazón, porque es el espíritu de los estados de cosas carentes de espíritu.
Karl Marx, Crítica de la filosofía del derecho de Hegel
viernes, 6 de agosto de 2010
Ravachol, un terrorista empujado a la venganza por las circunstancias de la vida...
Ravachol, fue un anarquista francés que se volvió famoso por sus atentados contra los burgueces, el clero y los jueces. Fue condenado a cadena perpetua, por un atentado en que fue atrapado, y a muerte en un segundo proceso, acusado de tres homicidios pasados. Muere en la guillotina el 11 de julio de 1892 .
Aquí esta íntegro su discurso de defensa, imperdible, léanlo!!... luego reflexionen
Si tomo la palabra, no es para defenderme de los actos de los que se me acusa, ya que sólo la sociedad, que por su organización pone a los hombres en lucha continúa los unos contra los otros, es la responsable.
En efecto, no vemos hoy en todas las clases y en todas las profesiones personas que desean, yo no diré la muerte, porqué eso suena “mal”, pero si la desgracia de sus semejantes, si ésta les puede procurar algún beneficio. Ejemplo: ¿un patrón no desea ver desaparecer un competidor? ¿Todos los comerciantes en general no querrían, y de manera recíproca, ser los únicos en disfrutar de los beneficios que puede conllevar este tipo de ocupación? ¿El obrero sin trabajo no desea, para obtener trabajo, que por un motivo cualquiera el que esté ocupado sea despedido del taller? Pues bien, en una sociedad donde se producen semejantes hechos, no debemos sorprendernos del tipo de actos que se me reprochan, que no son más que la consecuencia lógica de la lucha por la existencia que tienen los hombres que, para vivir, están obligados a usar todo tipo de medios. Y ya que cada uno es para él mismo ¿el que está en la necesidad no se ve reducido a pensar?: “Pues bien, puesto que esto es así, yo no tengo por que dudar, cuando tengo hambre, en emplear todos los medios a mi alcance para obtener lo necesario, aun con el riesgo de provocar víctimas! ¿Los patronos cuando despiden a los obreros, se preocupan si se van a morir de hambre? ¿Todos los que tienen privilegios se ocupan de si hay gente que les falta lo necesario?” Hay ciertamente algunos que prestan ayuda, pero son incapaces de aliviar a todos aquellos que están necesitados y que morirán prematuramente a consecuencia de privaciones de todo tipo, o voluntariamente por los suicidios de todo tipo para poner fin a una existencia miserable y no tener que soportar los rigores del hambre, las vergüenzas y las humillaciones sin número y sin esperanza de verlas acabar. En esta situación se encontró la familia Hayem y la mujer Souhain (mujer que mato a sus hijos debido a la desesperación) que dio muerte a sus hijos para no verles sufrir más tiempo, y todas las mujeres que por temor de no poder alimentar a un hijo, no dudan en comprometer su salud y su vida destruyendo en su seno el fruto de sus amores. Y todas esas cosas pasan en medio de la abundancia de todo tipo de productos. Comprenderíamos que todo esto tuviese lugar en un país donde los productos son escasos, donde hay hambruna. Pero en Francia, donde reina la abundancia, donde las carnicerías rebosan de carne, las panaderías de pan, donde la ropa, el calzado están amontonados en las tiendas, donde hay viviendas vacías! ¿Cómo admitir que todo está bien en la sociedad, cuando se ve tan claramente lo contrario? Habrá gente que se compadecerá de todas estas víctimas, pero que os dirán que no pueden hacer nada. ¡Que cada uno se espabile como pueda!
¿Qué puede hacer quien le falta lo necesario mientras trabaja, cuando está desocupado? No hay más que dejarse morir de hambre. Entonces se lanzarán algunas palabras de piedad sobre su cadáver. Esto es lo que yo he querido dejar a otros. Yo he preferido hacerme contrabandista, falsificador, ladrón y asesino. Hubiese podido mendigar: pero es degradante y cobarde, y hasta castigado por vuestras leyes que hacen un delito de la miseria. Si todos los necesitados, en lugar de esperar, tomasen donde hay, y no importa con que medio, los satisfechos entenderían quizás más deprisa que hay peligro en querer consagrar el estado social actual, donde la inquietud es permanente y la vida está amenazada a cada instante. Acabaríamos, sin duda, por comprender más rápidamente que los anarquistas tienen razón cuando dicen que para conseguir tranquilidad moral y física, es necesario destruir las causas que generan los crímenes y los criminales: no es suprimiendo a aquel que, en lugar de morir de una muerte lenta a consecuencia de privaciones que ha tenido y tendrá que soportar, sin esperanzas de verlas acabar, prefiere, si tiene un poco de energía, tomar violentamente aquello que le puede asegurar el bien estar, aun con el riesgo de su muerte, que no es más que un final para sus sufrimientos.
He aquí porqué he cometido los actos que me reprochan y que no son más que la consecuencia lógica del estado bárbaro de una sociedad que no hace más que aumentar el número de sus víctimas por el rigor de sus leyes que se alzan contra los efectos sin jamás tocar las causas; dicen que se tiene que ser cruel para matar a un semejante, pero los que hablan así no ven que decidimos hacerlo tan solo para evitarnos la muerte a nosotros mismos. Igualmente, ustedes, señores jueces, que sin duda me vais a condenar a la pena de muerte, porque creeréis que es una necesidad y que mi desaparición será una satisfacción para vosotros que tenéis horror de ver fluir la sangre humana, pero que, cuando creéis que será útil derramarla para asegurar la seguridad de vuestra existencia, no dudareis más que yo en hacerlo, con la diferencia que vosotros lo haréis sin correr ningún riesgo, mientras que, yo actué poniendo en riesgo y peligro mi libertad y mi vida. Bien, señores, hay más criminales para juzgar, pero las causas del crimen no se destruyen. Creando los artículos del código, los legisladores han olvidado que ellos no atacan las causas sino simplemente los efectos, y, entonces, no destruyen de ninguna manera el crimen; en verdad las causas siguen existiendo y, por tanto, los efectos todavía se desencadenarán. Siempre habrá criminales, aunque destruyáis uno, mañana nacerán diez. ¿Qué hacer entonces? ¡Destruir la miseria, este germen de crimen, asegurando a cada cual la satisfacción de todas sus necesidades! Y cuan difícil es de realizar. Sería suficiente establecer la sociedad sobre nuevas bases donde todo estaría en común, y donde cada uno produciendo según sus aptitudes y sus fuerzas, podría consumir según sus necesidades. De esta manera no veremos más gente mendigando un metal del que se vuelven esclavos y víctimas! No veremos a más mujeres ceder sus cuerpos, como una vulgar mercancía, a cambio de ese mismo metal que nos impide bastante a menudo reconocer si el afecto es realmente sincero. ¡No veremos a más hombres que por obtener ese mismo metal llegan a dar muerte! Esto demuestra claramente que la causa de todos los crímenes es siempre la misma y que hay que ser realmente insensato para no verla. Sí, lo repito: es la sociedad quien hace los criminales, y vosotros, jueces, en lugar de golpearlos, deberíais usar vuestra inteligencia y vuestras fuerzas para transformar la sociedad. De golpe suprimiríais todos los crímenes; y vuestra obra, atacando las causas, sería más grande y más fecunda que vuestra justicia que se limita a castigar sus efectos. Yo no soy más que un obrero sin instrucción, pero porque he vivido la existencia de los miserables, siento más que un rico burgués la inequidad de vuestras leyes represivas. ¿De dónde tomáis el derecho a matar o encerrar a un hombre que, puesto sobre la tierra con la necesidad de vivir, se ha visto en la necesidad de tomar aquello que le faltaba para alimentarse? Yo he trabajado para vivir y hacer vivir a los míos; hasta tal punto que ni yo ni los míos hemos sufrido demasiado. Me he mantenido lo que vosotros llamáis honesto. Después el trabajo faltó, y con el paro vino el hambre. Es entonces cuando esta gran ley de la naturaleza, esta voz imperiosa que no admite réplica: el instinto de conservación me empujó a cometer ciertos crímenes y delitos que ustedes me reprochan y de los que reconozco ser el autor.
Júzguenme, señores jueces, pero si me han comprendido, juzgándome juzgan todas las desdichas que la miseria, aliada a la ferocidad natural, ha hecho criminales, cuando la riqueza con la misma facilidad hubiese hecho honestos hombres! Una sociedad inteligente no hubiese hecho hombres pobres, y por tanto “criminales”, ni hombres ricos, y por tanto “honestos”, sino simplemente hombres.
*Ravachol
Aquí esta íntegro su discurso de defensa, imperdible, léanlo!!... luego reflexionen
Si tomo la palabra, no es para defenderme de los actos de los que se me acusa, ya que sólo la sociedad, que por su organización pone a los hombres en lucha continúa los unos contra los otros, es la responsable.
En efecto, no vemos hoy en todas las clases y en todas las profesiones personas que desean, yo no diré la muerte, porqué eso suena “mal”, pero si la desgracia de sus semejantes, si ésta les puede procurar algún beneficio. Ejemplo: ¿un patrón no desea ver desaparecer un competidor? ¿Todos los comerciantes en general no querrían, y de manera recíproca, ser los únicos en disfrutar de los beneficios que puede conllevar este tipo de ocupación? ¿El obrero sin trabajo no desea, para obtener trabajo, que por un motivo cualquiera el que esté ocupado sea despedido del taller? Pues bien, en una sociedad donde se producen semejantes hechos, no debemos sorprendernos del tipo de actos que se me reprochan, que no son más que la consecuencia lógica de la lucha por la existencia que tienen los hombres que, para vivir, están obligados a usar todo tipo de medios. Y ya que cada uno es para él mismo ¿el que está en la necesidad no se ve reducido a pensar?: “Pues bien, puesto que esto es así, yo no tengo por que dudar, cuando tengo hambre, en emplear todos los medios a mi alcance para obtener lo necesario, aun con el riesgo de provocar víctimas! ¿Los patronos cuando despiden a los obreros, se preocupan si se van a morir de hambre? ¿Todos los que tienen privilegios se ocupan de si hay gente que les falta lo necesario?” Hay ciertamente algunos que prestan ayuda, pero son incapaces de aliviar a todos aquellos que están necesitados y que morirán prematuramente a consecuencia de privaciones de todo tipo, o voluntariamente por los suicidios de todo tipo para poner fin a una existencia miserable y no tener que soportar los rigores del hambre, las vergüenzas y las humillaciones sin número y sin esperanza de verlas acabar. En esta situación se encontró la familia Hayem y la mujer Souhain (mujer que mato a sus hijos debido a la desesperación) que dio muerte a sus hijos para no verles sufrir más tiempo, y todas las mujeres que por temor de no poder alimentar a un hijo, no dudan en comprometer su salud y su vida destruyendo en su seno el fruto de sus amores. Y todas esas cosas pasan en medio de la abundancia de todo tipo de productos. Comprenderíamos que todo esto tuviese lugar en un país donde los productos son escasos, donde hay hambruna. Pero en Francia, donde reina la abundancia, donde las carnicerías rebosan de carne, las panaderías de pan, donde la ropa, el calzado están amontonados en las tiendas, donde hay viviendas vacías! ¿Cómo admitir que todo está bien en la sociedad, cuando se ve tan claramente lo contrario? Habrá gente que se compadecerá de todas estas víctimas, pero que os dirán que no pueden hacer nada. ¡Que cada uno se espabile como pueda!
¿Qué puede hacer quien le falta lo necesario mientras trabaja, cuando está desocupado? No hay más que dejarse morir de hambre. Entonces se lanzarán algunas palabras de piedad sobre su cadáver. Esto es lo que yo he querido dejar a otros. Yo he preferido hacerme contrabandista, falsificador, ladrón y asesino. Hubiese podido mendigar: pero es degradante y cobarde, y hasta castigado por vuestras leyes que hacen un delito de la miseria. Si todos los necesitados, en lugar de esperar, tomasen donde hay, y no importa con que medio, los satisfechos entenderían quizás más deprisa que hay peligro en querer consagrar el estado social actual, donde la inquietud es permanente y la vida está amenazada a cada instante. Acabaríamos, sin duda, por comprender más rápidamente que los anarquistas tienen razón cuando dicen que para conseguir tranquilidad moral y física, es necesario destruir las causas que generan los crímenes y los criminales: no es suprimiendo a aquel que, en lugar de morir de una muerte lenta a consecuencia de privaciones que ha tenido y tendrá que soportar, sin esperanzas de verlas acabar, prefiere, si tiene un poco de energía, tomar violentamente aquello que le puede asegurar el bien estar, aun con el riesgo de su muerte, que no es más que un final para sus sufrimientos.
He aquí porqué he cometido los actos que me reprochan y que no son más que la consecuencia lógica del estado bárbaro de una sociedad que no hace más que aumentar el número de sus víctimas por el rigor de sus leyes que se alzan contra los efectos sin jamás tocar las causas; dicen que se tiene que ser cruel para matar a un semejante, pero los que hablan así no ven que decidimos hacerlo tan solo para evitarnos la muerte a nosotros mismos. Igualmente, ustedes, señores jueces, que sin duda me vais a condenar a la pena de muerte, porque creeréis que es una necesidad y que mi desaparición será una satisfacción para vosotros que tenéis horror de ver fluir la sangre humana, pero que, cuando creéis que será útil derramarla para asegurar la seguridad de vuestra existencia, no dudareis más que yo en hacerlo, con la diferencia que vosotros lo haréis sin correr ningún riesgo, mientras que, yo actué poniendo en riesgo y peligro mi libertad y mi vida. Bien, señores, hay más criminales para juzgar, pero las causas del crimen no se destruyen. Creando los artículos del código, los legisladores han olvidado que ellos no atacan las causas sino simplemente los efectos, y, entonces, no destruyen de ninguna manera el crimen; en verdad las causas siguen existiendo y, por tanto, los efectos todavía se desencadenarán. Siempre habrá criminales, aunque destruyáis uno, mañana nacerán diez. ¿Qué hacer entonces? ¡Destruir la miseria, este germen de crimen, asegurando a cada cual la satisfacción de todas sus necesidades! Y cuan difícil es de realizar. Sería suficiente establecer la sociedad sobre nuevas bases donde todo estaría en común, y donde cada uno produciendo según sus aptitudes y sus fuerzas, podría consumir según sus necesidades. De esta manera no veremos más gente mendigando un metal del que se vuelven esclavos y víctimas! No veremos a más mujeres ceder sus cuerpos, como una vulgar mercancía, a cambio de ese mismo metal que nos impide bastante a menudo reconocer si el afecto es realmente sincero. ¡No veremos a más hombres que por obtener ese mismo metal llegan a dar muerte! Esto demuestra claramente que la causa de todos los crímenes es siempre la misma y que hay que ser realmente insensato para no verla. Sí, lo repito: es la sociedad quien hace los criminales, y vosotros, jueces, en lugar de golpearlos, deberíais usar vuestra inteligencia y vuestras fuerzas para transformar la sociedad. De golpe suprimiríais todos los crímenes; y vuestra obra, atacando las causas, sería más grande y más fecunda que vuestra justicia que se limita a castigar sus efectos. Yo no soy más que un obrero sin instrucción, pero porque he vivido la existencia de los miserables, siento más que un rico burgués la inequidad de vuestras leyes represivas. ¿De dónde tomáis el derecho a matar o encerrar a un hombre que, puesto sobre la tierra con la necesidad de vivir, se ha visto en la necesidad de tomar aquello que le faltaba para alimentarse? Yo he trabajado para vivir y hacer vivir a los míos; hasta tal punto que ni yo ni los míos hemos sufrido demasiado. Me he mantenido lo que vosotros llamáis honesto. Después el trabajo faltó, y con el paro vino el hambre. Es entonces cuando esta gran ley de la naturaleza, esta voz imperiosa que no admite réplica: el instinto de conservación me empujó a cometer ciertos crímenes y delitos que ustedes me reprochan y de los que reconozco ser el autor.
Júzguenme, señores jueces, pero si me han comprendido, juzgándome juzgan todas las desdichas que la miseria, aliada a la ferocidad natural, ha hecho criminales, cuando la riqueza con la misma facilidad hubiese hecho honestos hombres! Una sociedad inteligente no hubiese hecho hombres pobres, y por tanto “criminales”, ni hombres ricos, y por tanto “honestos”, sino simplemente hombres.
*Ravachol
sábado, 13 de marzo de 2010
¿es violento el anarquismo?
Has oído decir que los anarquistas tiran bombas, que creen
en la violencia y que la anarquía significa el desorden y el caos.
No sería extraño que lo creyeses así. La prensa, el clero y
todos los que tienen autoridad te lo repiten constantemente.
Quiero hablarte honrada y francamente y tienes mi palabra de
que lo haré así, pues yo soy precisamente uno de esos anarquistas a
quienes se señala como partidarios de la violencia y la destrucción.
Yo debería saberlo, pues, bien; creo no tener nada que ocultar.
“Luego, ¿realmente significa el anarquismo desorden y
violencia?”
No, amigo mío, son el capitalismo y el gobierno los que están
a favor del desorden y la violencia. anarquismo es el otro lado
de la moneda, significa orden sin gobierno y paz sin violencia.
Si bien los anarquistas hemos empleado a veces la violencia, ¿quiere esto, necesariamente, decir que el anarquismo es violento?
La verdad es que en cada país, en cada movimiento social, la
violencia ha sido, desde tiempo inmemorial, arte y parte en la lucha.
Hasta el Nazareno, que vino para predicar su evangelio de paz,
recurrió a la violencia para arrojar del templo a los mercaderes.
Como he dicho, los anarquistas no tienen el monopolio de
la violencia. Al contrario, las doctrinas anarquistas son de paz
y armonía, de no invasión, de sacralización de la vida y la
libertad. Pero los anarquistas son seres humanos como el resto
de la humanidad, y puede ser que lo sean más. Son los más
sensibles a la maldad y a la injusticia, prestos a reaccionar contra
la opresión, y por lo tanto, expuestos a tener que expresar
su protesta, ocasionalmente, con un acto violento. Pero tales
actos son expresión del temperamento individual, y no consecuencia
de una teoría en particular.
Podrías preguntar si el tener ideas revolucionarias no influirá
en una persona encaminándola a realizar actos violentos. Yo no
lo creo, porque la historia nos muestra que también los métodos violentos
son empleados por personas de fervientes opiniones conservadoras. (nazismo , ultra-catolicos, dictaduras contrarrevolucionarias, etc)
Si personas de tendencias políticas opuestas cometen
actos semejantes, es poco razonable decir que sus ideas son responsables
de dichos actos.
Que algunos anarquistas recurran al terrorismo no implica que sea el anarquismo una corriente violenta, seria como decir que todos los cristianos son violentos por que muchos catolicos son simpatizantes del exterminio de los que piensan diferente.
La lucha por la liberacion puede llegar a ser violenta, pero no necesariamente se busca ser violentos en la lucha. A los revolucionariso le gustaria liberar al pueblo pacificamente pero los contrarrevolucionarios son los violentos que se resisten a entregar sus privilegios y poder por las "buenas", es entonces que los revolucionarios tienen que recurrir a la violencia para acabar con la violencia que implica la desigualdad, opresión, pobreza e injusticia que defienden los poderosos.
Los revolucionarios no quieren derramar sangre , pero muchos deben perecer para que podamos florecer.
***basado en un texto de Berkman con algunos retoques mios (la primera parte es del texto ABC del anarquismo y el ultimo parrafo es obra mia)
en la violencia y que la anarquía significa el desorden y el caos.
No sería extraño que lo creyeses así. La prensa, el clero y
todos los que tienen autoridad te lo repiten constantemente.
Quiero hablarte honrada y francamente y tienes mi palabra de
que lo haré así, pues yo soy precisamente uno de esos anarquistas a
quienes se señala como partidarios de la violencia y la destrucción.
Yo debería saberlo, pues, bien; creo no tener nada que ocultar.
“Luego, ¿realmente significa el anarquismo desorden y
violencia?”
No, amigo mío, son el capitalismo y el gobierno los que están
a favor del desorden y la violencia. anarquismo es el otro lado
de la moneda, significa orden sin gobierno y paz sin violencia.
Si bien los anarquistas hemos empleado a veces la violencia, ¿quiere esto, necesariamente, decir que el anarquismo es violento?
La verdad es que en cada país, en cada movimiento social, la
violencia ha sido, desde tiempo inmemorial, arte y parte en la lucha.
Hasta el Nazareno, que vino para predicar su evangelio de paz,
recurrió a la violencia para arrojar del templo a los mercaderes.
Como he dicho, los anarquistas no tienen el monopolio de
la violencia. Al contrario, las doctrinas anarquistas son de paz
y armonía, de no invasión, de sacralización de la vida y la
libertad. Pero los anarquistas son seres humanos como el resto
de la humanidad, y puede ser que lo sean más. Son los más
sensibles a la maldad y a la injusticia, prestos a reaccionar contra
la opresión, y por lo tanto, expuestos a tener que expresar
su protesta, ocasionalmente, con un acto violento. Pero tales
actos son expresión del temperamento individual, y no consecuencia
de una teoría en particular.
Podrías preguntar si el tener ideas revolucionarias no influirá
en una persona encaminándola a realizar actos violentos. Yo no
lo creo, porque la historia nos muestra que también los métodos violentos
son empleados por personas de fervientes opiniones conservadoras. (nazismo , ultra-catolicos, dictaduras contrarrevolucionarias, etc)
Si personas de tendencias políticas opuestas cometen
actos semejantes, es poco razonable decir que sus ideas son responsables
de dichos actos.
Que algunos anarquistas recurran al terrorismo no implica que sea el anarquismo una corriente violenta, seria como decir que todos los cristianos son violentos por que muchos catolicos son simpatizantes del exterminio de los que piensan diferente.
La lucha por la liberacion puede llegar a ser violenta, pero no necesariamente se busca ser violentos en la lucha. A los revolucionariso le gustaria liberar al pueblo pacificamente pero los contrarrevolucionarios son los violentos que se resisten a entregar sus privilegios y poder por las "buenas", es entonces que los revolucionarios tienen que recurrir a la violencia para acabar con la violencia que implica la desigualdad, opresión, pobreza e injusticia que defienden los poderosos.
Los revolucionarios no quieren derramar sangre , pero muchos deben perecer para que podamos florecer.
***basado en un texto de Berkman con algunos retoques mios (la primera parte es del texto ABC del anarquismo y el ultimo parrafo es obra mia)
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transmutacion de valores
sábado, 6 de marzo de 2010
Fragmento del ABC del comunismo libertario. ( Alexander Berkman)
No son las fechorías y los crímenes que la ley pena las que
causan mayor daño en el mundo. Son los males legales y los
crímenes no penados, justifi cados y protegidos por la ley y el
gobierno, los que colman de indigencia y miseria al globo, de disputas
y confl ictos, de lucha de clases, matanzas y destrucción.
Oímos mucho acerca de criminales y de crímenes, sobre
atracos y robos, sobre atentados contra las personas y la
propiedad.
Las columnas de la prensa diaria vienen abarrotadas con tales
informaciones. Esto se considera como la “noticia” del día.
Pero, ¿oyes mucho acerca de los crímenes de la industria y de
los negocios capitalistas? ¿Te dicen los periódicos algo sobre el
constante robo y hurto que representa la bajada de los salarios
y el alza de los precios? ¿Escriben mucho sobre la extensa miseria
causada por la especulación mercantil, por la adulteración
de alimentos, por las mil y una formas de extorsión, fraude y
usura, sobre los que fl orecen los negocios y el comercio?
¿Te dicen las maldades, la pobreza, los corazones rotos y
arruinados, la enfermedad y muerte prematura, la desesperación
y el suicidio que siguen como procesión natural y constante
tras la estela del sistema capitalista?
¿Te informan de la afl icción y de la angustia de los miles que
son arrojados al desempleo, sin que nadie se interese si viven o si
mueren? ¿Te hablan de los salarios de hambre con que se paga a
mujeres y muchachas en nuestras industrias, que conduce a muchas de ellas a prostituir sus cuerpos paraganarse la vida a duras penas? ¿Te informan cómo el capitalismo mantiene un ejército de “desempleados”, presto a enrolarlo
para que se coma tu pan, si tú vas a la huelga por mejor paga?
¿Te dicen que el desempleo, con todo su dolor, sufrimiento y
miseria es debido al sistema capitalista? ¿Te dicen ellos que el
esfuerzo y el sudor del esclavo del salario acuñan los beneficios
del capitalista?
¿El cómo son ofrendados a la voracidad de los amos de la
industria la salud del obrero, su cerebro y su cuerpo? ¿Te dicen
cómo el trabajo y las vidas son desperdiciados en la estúpida
competencia capitalista y en una producción sin plan?
Es verdad que te dan una gran cantidad de información
sobre crímenes y criminales, hablándote de la “maldad” y la
“perversidad” del hombre, especialmente las clases “bajas”, los
trabajadores. Pero no te dicen que las condiciones capitalistas
producen la mayor parte de los daños y crímenes que sufrimos,
y que el capitalismo es, por sí mismo, el mayor de los crímenes;
que devora más vidas en un solo día que todos los asesinos juntos.
¿Quién causa más miseria: el rico fabricante reduciendo el
jornal de millares de trabajadores para aumentar sus beneficios,
o el desempleado que hurta algo para no morirse de hambre?
¿Quién comete mayor daño: la esposa del magnate industrial
derrochando un millar de dólares en un collar de plata para su
perro faldero, o la mal pagada muchacha que en una sección del
almacén del magnate no puede resistir la tentación y se apropia
de algo en un descuido?
¿Quién es más criminal: el especulador que acapara el trigo y
hace un millón de dólares de benefi cio elevando el precio del pan
del pobre, o el vagabundo sin hogar que comete algún hurto?
¿Quién es más enemigo del hombre: el insaciable barón del
carbón, responsable directo del sacrifi cio de vidas humanas en
sus mal ventiladas y peligrosas minas, o el hombre desesperado
culpable de asalto y robo?
El problema no son los pobres, ni los delincuentes, ni el "mal" propio de la naturaleza de los seres humanos , sino que es el sistema que crea pobres, asesinos, psicopatas,ladrones y seres "malvados"!!!
El mayor mal es el sistema capitalsita , no seas complice, rebelate!!
causan mayor daño en el mundo. Son los males legales y los
crímenes no penados, justifi cados y protegidos por la ley y el
gobierno, los que colman de indigencia y miseria al globo, de disputas
y confl ictos, de lucha de clases, matanzas y destrucción.
Oímos mucho acerca de criminales y de crímenes, sobre
atracos y robos, sobre atentados contra las personas y la
propiedad.
Las columnas de la prensa diaria vienen abarrotadas con tales
informaciones. Esto se considera como la “noticia” del día.
Pero, ¿oyes mucho acerca de los crímenes de la industria y de
los negocios capitalistas? ¿Te dicen los periódicos algo sobre el
constante robo y hurto que representa la bajada de los salarios
y el alza de los precios? ¿Escriben mucho sobre la extensa miseria
causada por la especulación mercantil, por la adulteración
de alimentos, por las mil y una formas de extorsión, fraude y
usura, sobre los que fl orecen los negocios y el comercio?
¿Te dicen las maldades, la pobreza, los corazones rotos y
arruinados, la enfermedad y muerte prematura, la desesperación
y el suicidio que siguen como procesión natural y constante
tras la estela del sistema capitalista?
¿Te informan de la afl icción y de la angustia de los miles que
son arrojados al desempleo, sin que nadie se interese si viven o si
mueren? ¿Te hablan de los salarios de hambre con que se paga a
mujeres y muchachas en nuestras industrias, que conduce a muchas de ellas a prostituir sus cuerpos paraganarse la vida a duras penas? ¿Te informan cómo el capitalismo mantiene un ejército de “desempleados”, presto a enrolarlo
para que se coma tu pan, si tú vas a la huelga por mejor paga?
¿Te dicen que el desempleo, con todo su dolor, sufrimiento y
miseria es debido al sistema capitalista? ¿Te dicen ellos que el
esfuerzo y el sudor del esclavo del salario acuñan los beneficios
del capitalista?
¿El cómo son ofrendados a la voracidad de los amos de la
industria la salud del obrero, su cerebro y su cuerpo? ¿Te dicen
cómo el trabajo y las vidas son desperdiciados en la estúpida
competencia capitalista y en una producción sin plan?
Es verdad que te dan una gran cantidad de información
sobre crímenes y criminales, hablándote de la “maldad” y la
“perversidad” del hombre, especialmente las clases “bajas”, los
trabajadores. Pero no te dicen que las condiciones capitalistas
producen la mayor parte de los daños y crímenes que sufrimos,
y que el capitalismo es, por sí mismo, el mayor de los crímenes;
que devora más vidas en un solo día que todos los asesinos juntos.
¿Quién causa más miseria: el rico fabricante reduciendo el
jornal de millares de trabajadores para aumentar sus beneficios,
o el desempleado que hurta algo para no morirse de hambre?
¿Quién comete mayor daño: la esposa del magnate industrial
derrochando un millar de dólares en un collar de plata para su
perro faldero, o la mal pagada muchacha que en una sección del
almacén del magnate no puede resistir la tentación y se apropia
de algo en un descuido?
¿Quién es más criminal: el especulador que acapara el trigo y
hace un millón de dólares de benefi cio elevando el precio del pan
del pobre, o el vagabundo sin hogar que comete algún hurto?
¿Quién es más enemigo del hombre: el insaciable barón del
carbón, responsable directo del sacrifi cio de vidas humanas en
sus mal ventiladas y peligrosas minas, o el hombre desesperado
culpable de asalto y robo?
El problema no son los pobres, ni los delincuentes, ni el "mal" propio de la naturaleza de los seres humanos , sino que es el sistema que crea pobres, asesinos, psicopatas,ladrones y seres "malvados"!!!
El mayor mal es el sistema capitalsita , no seas complice, rebelate!!
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sábado, 20 de febrero de 2010
Aforismos de François de la Rochefoucauld
El verdadero amor es como los espíritus: todos hablan de ellos, pero pocos los han visto.
Perdonando demasiado al que yerra se comete una injusticia con el que no falla
Cuanto más se ama a un amante, más cerca se está de odiarle.
Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.
Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
Si juzgamos el amor por la mayor parte de sus efectos, se parece más al odio que a la amistad.
Lo que hace que los amantes no se aburran nunca de estar juntos es que se pasan el tiempo hablando siempre de sí mismos.
La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces.
Ponemos más interés en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo.
Para tener éxito debemos hacer todo lo posible por parecer exitosos.
Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos.
La esperanza y el temor son inseparables y no hay temor sin esperanza, ni esperanza sin temor.
Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad.
Si tuviésemos suficiente voluntad casi siempre tendríamos medios suficientes.
Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
El mejor medio de conservar los amigos es no pedirles ni deberles nada.
La libre comunicación de los pensamientos y las opiniones es uno de los derechos más preciados por el hombre.
La esperanza, no obstante sus engaños, nos sirve al menos para llevarnos al fin de la existencia por un camino agradable.
La verdadera prueba de que se ha nacido con grandes cualidades estriba en haber nacido sin envidia.
Prometemos según nuestras esperanzas y cumplimos según nuestros temores.
Nunca se tiene la libertad de amar o de dejar de amar.
Se perdona mientras se ama.
Los hombres no vivirían mucho tiempo en sociedad si no se engañaran unos a otros.
Es más vergonzoso desconfiar de los amigos que ser engañado por ellos.
Si quieres tener enemigos, supera a tus amigos; si quieres tener amigos, deja que tus amigos te superen.
Más traiciones se cometen por debilidad que por un propósito firme de hacer traición.
La confianza sirve en las conversaciones más que el ingenio.
Aunque los hombres se jacten de sus grandes acciones, muchas veces no son el resultado de un gran designio, sino puro efecto del azar.
Las personas afortunadas se corrigen poco: Creen tener siempre razón mientras la fortuna sostiene su mala conducta.
Los celos se nutren de dudas y la verdad los deshace o los colma.
La vejez es un tirano que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.
Como pretendes que otro guarde tu secreto si tú mismo, al confiárselo, no los has sabido guardar.
La filosofía triunfa con facilidad sobre las desventuras pasadas y futuras, pero las desventuras presentes triunfan sobre la filosofía.
Cuando nuestro odio es demasiado profundo, nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos.
El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás.
Es más fácil conocer al hombre en general que a un hombre en particular.
La verdadera elocuencia consiste en no decir más de lo que es preciso.
La inteligencia no podría representar mucho tiempo el papel del corazón.
El deseo de parecer listo impide el llegar a serlo.
Nunca somos tan felices ni tan infelices como pensamos.
En los celos hay más amor propio que amor.
Es más necesario estudiar a los hombres que a los libros.
Hay varias clases de curiosidad: una, interesada, que nos lleva a desear aprender lo que nos puede ser útil; otra, orgullosa, nacida del deseo de saber lo que otros ignoran.
El daño que hacemos no nos trae tantas persecuciones y odios como nuestras buenas cualidades.
Hay poca gente lo bastante cuerda que prefiera la censura provechosa a la alabanza traidora.
El amor propio es el peor de los aduladores.
Perdonamos fácilmente a nuestros amigos los defectos en que nada nos afectan.
El silencio es el partido más seguro para el que desconfía de sí mismo.
No se desprecia a todos los que tienen vicios, pero sí a los que no tienen ninguna virtud.
No hay accidente, por desgraciado que sea, del que los hombres hábiles no obtengan provecho.
El verdadero valor consiste en hacer uno sin testigos lo que sería capaz de hacer ante todo el mundo.
La verdad no hace tanto bien en el mundo como el daño que hacen sus apariencias.
Confesamos nuestros pequeños defectos para persuadirnos de que no tenemos otros mayores.
Solemos perdonar a los que nos aburren, pero no perdonamos a los que aburrimos.
El orgullo, que nos inspira tanta envidia, a menudo nos sirve también para moderarla.
La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.
Cuando no se encuentra descanso en uno mismo, es inútil buscarlo en otra parte.
Nada impide tanto ser natural como el deseo de parecerlo.
Establecemos reglas para los demás y excepciones para nosotros.
No solemos considerar como personas de buen sentido sino a los que participan de nuestras opiniones.
Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Sólo los superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
Nunca otra cosa damos con tanta liberalidad como nuestros consejos.
Si una persona parece cuerda es sólo porque sus locuras son proporcionadas a su edad y estado.
No se debe juzgar a un hombre por sus cualidades, sino por el uso que hace de ellas.
Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.
Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
Si en los hombres no aparece el lado ridículo, es que no lo hemos buscado bien.
Los celos nacen del amor, pero no mueren con éste.
No se elogia, en general, sino para ser elogiado.
Para hacerse una posición en el mundo, es preciso hacer todo lo posible para hacer creer que ya se tiene.
“Con algunas virtudes sucede lo que con los sentidos: quienes están
enteramente privados de ellas no pueden descubrirlas ni comprenderlas.”
“Nadie merece ser elogiado por su bondad si no tiene la energía
necesaria para ser malo; cualquier otra bondad no es más que pereza o impotencia de la voluntad.”
“Por muchos descubrimientos que hayamos hecho en el país del amor propio, siempre quedarán muchas tierras desconocidas.”
“No sólo los hombres tienden a perder el recuerdo de los beneficios y de las injurias, sino que incluso odian a sus benefactores y dejan de odiar a quien los ofendió.
Perdonando demasiado al que yerra se comete una injusticia con el que no falla
Cuanto más se ama a un amante, más cerca se está de odiarle.
Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.
Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
Si juzgamos el amor por la mayor parte de sus efectos, se parece más al odio que a la amistad.
Lo que hace que los amantes no se aburran nunca de estar juntos es que se pasan el tiempo hablando siempre de sí mismos.
La intención de no engañar nunca nos expone a ser engañados muchas veces.
Ponemos más interés en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo.
Para tener éxito debemos hacer todo lo posible por parecer exitosos.
Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos.
La esperanza y el temor son inseparables y no hay temor sin esperanza, ni esperanza sin temor.
Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad.
Si tuviésemos suficiente voluntad casi siempre tendríamos medios suficientes.
Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
El mejor medio de conservar los amigos es no pedirles ni deberles nada.
La libre comunicación de los pensamientos y las opiniones es uno de los derechos más preciados por el hombre.
La esperanza, no obstante sus engaños, nos sirve al menos para llevarnos al fin de la existencia por un camino agradable.
La verdadera prueba de que se ha nacido con grandes cualidades estriba en haber nacido sin envidia.
Prometemos según nuestras esperanzas y cumplimos según nuestros temores.
Nunca se tiene la libertad de amar o de dejar de amar.
Se perdona mientras se ama.
Los hombres no vivirían mucho tiempo en sociedad si no se engañaran unos a otros.
Es más vergonzoso desconfiar de los amigos que ser engañado por ellos.
Si quieres tener enemigos, supera a tus amigos; si quieres tener amigos, deja que tus amigos te superen.
Más traiciones se cometen por debilidad que por un propósito firme de hacer traición.
La confianza sirve en las conversaciones más que el ingenio.
Aunque los hombres se jacten de sus grandes acciones, muchas veces no son el resultado de un gran designio, sino puro efecto del azar.
Las personas afortunadas se corrigen poco: Creen tener siempre razón mientras la fortuna sostiene su mala conducta.
Los celos se nutren de dudas y la verdad los deshace o los colma.
La vejez es un tirano que prohíbe, bajo pena de muerte, todos los placeres de la juventud.
Como pretendes que otro guarde tu secreto si tú mismo, al confiárselo, no los has sabido guardar.
La filosofía triunfa con facilidad sobre las desventuras pasadas y futuras, pero las desventuras presentes triunfan sobre la filosofía.
Cuando nuestro odio es demasiado profundo, nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos.
El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás.
Es más fácil conocer al hombre en general que a un hombre en particular.
La verdadera elocuencia consiste en no decir más de lo que es preciso.
La inteligencia no podría representar mucho tiempo el papel del corazón.
El deseo de parecer listo impide el llegar a serlo.
Nunca somos tan felices ni tan infelices como pensamos.
En los celos hay más amor propio que amor.
Es más necesario estudiar a los hombres que a los libros.
Hay varias clases de curiosidad: una, interesada, que nos lleva a desear aprender lo que nos puede ser útil; otra, orgullosa, nacida del deseo de saber lo que otros ignoran.
El daño que hacemos no nos trae tantas persecuciones y odios como nuestras buenas cualidades.
Hay poca gente lo bastante cuerda que prefiera la censura provechosa a la alabanza traidora.
El amor propio es el peor de los aduladores.
Perdonamos fácilmente a nuestros amigos los defectos en que nada nos afectan.
El silencio es el partido más seguro para el que desconfía de sí mismo.
No se desprecia a todos los que tienen vicios, pero sí a los que no tienen ninguna virtud.
No hay accidente, por desgraciado que sea, del que los hombres hábiles no obtengan provecho.
El verdadero valor consiste en hacer uno sin testigos lo que sería capaz de hacer ante todo el mundo.
La verdad no hace tanto bien en el mundo como el daño que hacen sus apariencias.
Confesamos nuestros pequeños defectos para persuadirnos de que no tenemos otros mayores.
Solemos perdonar a los que nos aburren, pero no perdonamos a los que aburrimos.
El orgullo, que nos inspira tanta envidia, a menudo nos sirve también para moderarla.
La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.
Cuando no se encuentra descanso en uno mismo, es inútil buscarlo en otra parte.
Nada impide tanto ser natural como el deseo de parecerlo.
Establecemos reglas para los demás y excepciones para nosotros.
No solemos considerar como personas de buen sentido sino a los que participan de nuestras opiniones.
Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Sólo los superficiales no juzgan por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
Nunca otra cosa damos con tanta liberalidad como nuestros consejos.
Si una persona parece cuerda es sólo porque sus locuras son proporcionadas a su edad y estado.
No se debe juzgar a un hombre por sus cualidades, sino por el uso que hace de ellas.
Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.
Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
Si en los hombres no aparece el lado ridículo, es que no lo hemos buscado bien.
Los celos nacen del amor, pero no mueren con éste.
No se elogia, en general, sino para ser elogiado.
Para hacerse una posición en el mundo, es preciso hacer todo lo posible para hacer creer que ya se tiene.
“Con algunas virtudes sucede lo que con los sentidos: quienes están
enteramente privados de ellas no pueden descubrirlas ni comprenderlas.”
“Nadie merece ser elogiado por su bondad si no tiene la energía
necesaria para ser malo; cualquier otra bondad no es más que pereza o impotencia de la voluntad.”
“Por muchos descubrimientos que hayamos hecho en el país del amor propio, siempre quedarán muchas tierras desconocidas.”
“No sólo los hombres tienden a perder el recuerdo de los beneficios y de las injurias, sino que incluso odian a sus benefactores y dejan de odiar a quien los ofendió.
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SOBRE EL SENTIDO DE LA VIDA
lunes, 7 de diciembre de 2009
Los mediocres.
Los mayores enemigos de toda posible emancipación de la humanidad son los mediocres.
Por mediocre entiendo a todo los seres humanos que creen que son libres, pero son esclavos, que creen que eligen, que son “buenos” y honrados, pero en realidad son los que impiden la sinceridad, la honradez y la bondad. Se caracterizan por su indiferencia, por huir de los problemas, por su cobardía, su gran ignorancia y su falta de voluntad por luchar por un mundo mejor.
Son inconscientes de su mediocridad, de que son enemigos de toda revolución. Es que ni siquiera son concientes de por que son lo que son.
Son esos seres que parecen buenos, obedientes, trabajadores y que no molestan a nadie. Pero el no “molestar a nadie” es lo que los hace tan peligrosos, pues estas características se transforman en un velo que cubre su potencial contrarrevolucionario, es su insignificancia lo que impide ver que son enemigos de los grandes luchadores que siguen los caminos de la libertad.
Los mediocres piensan que tienen libertad, pero en realidad le tienen miedo a la libertad, no incomodan, pero son un gran obstáculo, que actúa como barrera para todo ser que busca alcanzar la liberación. Se conforman con lo que tienen y no tienen grandes pretensiones. Son, en síntesis, los mejores aliados de las clases dominantes y explotadoras y estas clases se dieron cuenta de esto, por eso promueven la mediocridad por lo medios de comunicación (además de utilizar otros medios mas sutiles).
Hacen lo que se “debe hacer, dicen lo que esta bien decir, son ubicados, moralmente correctos, no se “meten en cosas raras” y no se preocupan por lo que no hay que preocuparse, es decir son obedientes y sumisos a lo que establecen los poderosos y nunca se rebelan.
Los mediocres “no pinchan ni cortan” aparentemente no hacen mal nadie, no se meten con nadie, no buscan problemas, no critican, no se meten en política. Se ocupan de sus asuntos y no se meten en lo de los demás. Están resignados y “felices” con su vida insípida. En resumen son las ovejas obedientes que dan su lana a sus pastores y solo piden seguir viviendo sin más ambición que continuar con su mediocre vida y su lamentable bienestar. Creen que aman y son amados ¿pero que saben en realidad de amor los mediocres?
Pero estos seres deberán perecer para que nosotros, los sedientos de libertad, podamos florecer. Cuando digo perecer no me refiero a que deben dejar de vivir, solo me refiero a que deben estos seres dejar de ser mediocres. Es decir deberán dejar de ser lo que son para poder ser libres ellos y nosotros. ¿Después de todo, quien de nosotros alguna vez no fue un mediocre o acaso nacimos críticos y sedientos de la búsqueda por la emancipación? ¿Acaso no estabamos en la caverna y un dia de casualidad encontramos el camino que nos guio hacia la "luz"?
Debemos tomar medidas para que los mediocres dejen de existir en sus contrarrevolucionarias condiciones, para así unirlos a la lucha por la liberación de la humanidad. Debemos luchar por apagar su frialdad y conformismo, despertando así la disconformidad, el malestar oculto, las grandes pretensiones y reivindicaciones, la critica con vistas a la emancipación, etc. Debemos promover y actuar con vistas a derrotar a nuestro peligroso enemigo: la mediocridad. Esta lucha no debe tener compasión, deberá ser tan despiadada o mas que la que ponen en practica las clases dominantes para mantener su poderío. Debemos utilizar todas las herramientas que estén en nuestra disposición para acabar con la mediocridad o nosotros/as nos convertiremos en unos repugnantes mediocres.
Por mediocre entiendo a todo los seres humanos que creen que son libres, pero son esclavos, que creen que eligen, que son “buenos” y honrados, pero en realidad son los que impiden la sinceridad, la honradez y la bondad. Se caracterizan por su indiferencia, por huir de los problemas, por su cobardía, su gran ignorancia y su falta de voluntad por luchar por un mundo mejor.
Son inconscientes de su mediocridad, de que son enemigos de toda revolución. Es que ni siquiera son concientes de por que son lo que son.
Son esos seres que parecen buenos, obedientes, trabajadores y que no molestan a nadie. Pero el no “molestar a nadie” es lo que los hace tan peligrosos, pues estas características se transforman en un velo que cubre su potencial contrarrevolucionario, es su insignificancia lo que impide ver que son enemigos de los grandes luchadores que siguen los caminos de la libertad.
Los mediocres piensan que tienen libertad, pero en realidad le tienen miedo a la libertad, no incomodan, pero son un gran obstáculo, que actúa como barrera para todo ser que busca alcanzar la liberación. Se conforman con lo que tienen y no tienen grandes pretensiones. Son, en síntesis, los mejores aliados de las clases dominantes y explotadoras y estas clases se dieron cuenta de esto, por eso promueven la mediocridad por lo medios de comunicación (además de utilizar otros medios mas sutiles).
Hacen lo que se “debe hacer, dicen lo que esta bien decir, son ubicados, moralmente correctos, no se “meten en cosas raras” y no se preocupan por lo que no hay que preocuparse, es decir son obedientes y sumisos a lo que establecen los poderosos y nunca se rebelan.
Los mediocres “no pinchan ni cortan” aparentemente no hacen mal nadie, no se meten con nadie, no buscan problemas, no critican, no se meten en política. Se ocupan de sus asuntos y no se meten en lo de los demás. Están resignados y “felices” con su vida insípida. En resumen son las ovejas obedientes que dan su lana a sus pastores y solo piden seguir viviendo sin más ambición que continuar con su mediocre vida y su lamentable bienestar. Creen que aman y son amados ¿pero que saben en realidad de amor los mediocres?
Pero estos seres deberán perecer para que nosotros, los sedientos de libertad, podamos florecer. Cuando digo perecer no me refiero a que deben dejar de vivir, solo me refiero a que deben estos seres dejar de ser mediocres. Es decir deberán dejar de ser lo que son para poder ser libres ellos y nosotros. ¿Después de todo, quien de nosotros alguna vez no fue un mediocre o acaso nacimos críticos y sedientos de la búsqueda por la emancipación? ¿Acaso no estabamos en la caverna y un dia de casualidad encontramos el camino que nos guio hacia la "luz"?
Debemos tomar medidas para que los mediocres dejen de existir en sus contrarrevolucionarias condiciones, para así unirlos a la lucha por la liberación de la humanidad. Debemos luchar por apagar su frialdad y conformismo, despertando así la disconformidad, el malestar oculto, las grandes pretensiones y reivindicaciones, la critica con vistas a la emancipación, etc. Debemos promover y actuar con vistas a derrotar a nuestro peligroso enemigo: la mediocridad. Esta lucha no debe tener compasión, deberá ser tan despiadada o mas que la que ponen en practica las clases dominantes para mantener su poderío. Debemos utilizar todas las herramientas que estén en nuestra disposición para acabar con la mediocridad o nosotros/as nos convertiremos en unos repugnantes mediocres.
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viernes, 20 de noviembre de 2009
Debemos cambiar las circunstancias, para cambiar nuestra vida.
Las circunstancias marcan a la vida, como el transcurso de la vida transforma a las circunstancias. Esto es lo que hace que la vida sea inseparable del contexto, las experiencias vividas, la sociedad, la cultura y la situación económica en que se encuentra cada persona.
Cuando nos representamos a alguien como bueno o malo, no podemos separarnos de las circunstancias en que esta esa persona. Por esto robar o matar no puede ser definido como algo malo o bueno indefinidamente o a priori. Pues los actos son inseparables de la situación en que se encuentran las personas que los llevan a cabo, toda acción, pensamiento o discurso esta en relación con las circunstancias. Si mato a alguien no estoy haciendo una mala acción, ni siquiera algo incorrecto. Depende de la situación. ¿Si una mujer mata a un hombre que la violo salvajemente o si una madre asesina al padre de sus hijos al enterarse que este violo durante años a su hija de 11 años, podemos decir que esta mujer es mala? ¿Si alguien no tiene para comer y roba en un mercado una fruta para alimentarse y poder seguir viviendo, este hombre es malo? ¿si me sobra el dinero y uso mi abundancia para simular que soy una persona amable, dando limosnas a los pobres delante de cámaras de televisión para así parecer bondadoso, seria bueno solo por ayudar a los pobres?
Esto solo para mencionar algunas circunstancias, todo se debe juzgar teniendo en cuenta las circunstancias. Aunque pensándolo mejor si cambian las circunstancias no haría falta posiblemente ni siquiera tener leyes. Cambiemos las circunstancias y digamos adiós a la mayoría de los delitos.
Los dogmas como “no mataras” o “no robaras” se traducen en leyes sin-sentido, sin una relación fundada en la compleja realidad, ni conectada con la naturaleza de la condición humana. Estas leyes le dan continuidad y fuerza al grupo que nos domina manejando gran parte de nuestras existencias.
Matar al que te oprime no puede considerarse como una maldad (para alguien “decente”), pero la rebelión entra en oposición con las virtudes cristianas de obediencia, humildad y sumisión. Robar a un millonario tampoco es indecente, ni malo, Pero esta mal hacer eso con “los opuestos a Jesús”, pues la religión dice que no corresponde robar. Se debe dejar al que tiene en abundancia y le sobra para vivir el derecho a que siga viviendo en el lujo y continué con su ostentación. Pues de lo contrario seremos pecadores…..
Pero el cristianismo es un producto de la enajenación e invenciones de las generaciones pasadas, que debido a la estupidez de la mayoría indiferente de las nuevas generaciones y a la voluntad de engañar para obtener ventajas de los poderosos, aun sigue existiendo. ¿Pero a esta religión le corresponde seguir dirigiendo nuestras bases morales y éticas?
¡No te sometas, debemos oponernos a estas reglas entupidas que dirigen y tienen tanta importancia en nuestras sociedades!
El mejor millonario es el que deja de existir, la paz y la justicia se logran eliminando a la injusticia y a los que generan violencia. Basta de alejarnos de las circunstancias reales, seamos decididos y perseverantes en la lucha, la voluntad puede destruir las barreras que construyeron los esclavos del cristianismo. ¡Compañeros de ruta no nos rindamos jamás ante nuestro alicaído enemigo! ¡Pongamos a los excrementos en el retrete y tiremos la cadena para que se vayan y no dejen ni siquiera su olor desagradable!
No queremos ni leyes eternas y dogmáticas, ni iglesias, ni poder del clero, ni más engaños de los parásitos que absorben la vitalidad de las personas. Solo queremos cambiar estas circunstancias para encontrarnos en otra posición, con otras posibilidades, pero para lograr esto….. ¡Hagamos arder a la religión con las llamas de nuestra pasión por la libertad, destruyamos a los opresores de la humanidad¡
Yo tengo una receta que robe de un filosofo loco, usémosla y probemos su sabor…. ¡¡luchemos por la transmutación de valores!! ¡Terminemos de matar a dios!
_si luchar contra los que nos oprimen es un pecado que nos condena al infierno, digamos: el infierno no puede ser peor que ser dominados por los representantes del cielo en la tierra…….
Cuando nos representamos a alguien como bueno o malo, no podemos separarnos de las circunstancias en que esta esa persona. Por esto robar o matar no puede ser definido como algo malo o bueno indefinidamente o a priori. Pues los actos son inseparables de la situación en que se encuentran las personas que los llevan a cabo, toda acción, pensamiento o discurso esta en relación con las circunstancias. Si mato a alguien no estoy haciendo una mala acción, ni siquiera algo incorrecto. Depende de la situación. ¿Si una mujer mata a un hombre que la violo salvajemente o si una madre asesina al padre de sus hijos al enterarse que este violo durante años a su hija de 11 años, podemos decir que esta mujer es mala? ¿Si alguien no tiene para comer y roba en un mercado una fruta para alimentarse y poder seguir viviendo, este hombre es malo? ¿si me sobra el dinero y uso mi abundancia para simular que soy una persona amable, dando limosnas a los pobres delante de cámaras de televisión para así parecer bondadoso, seria bueno solo por ayudar a los pobres?
Esto solo para mencionar algunas circunstancias, todo se debe juzgar teniendo en cuenta las circunstancias. Aunque pensándolo mejor si cambian las circunstancias no haría falta posiblemente ni siquiera tener leyes. Cambiemos las circunstancias y digamos adiós a la mayoría de los delitos.
Los dogmas como “no mataras” o “no robaras” se traducen en leyes sin-sentido, sin una relación fundada en la compleja realidad, ni conectada con la naturaleza de la condición humana. Estas leyes le dan continuidad y fuerza al grupo que nos domina manejando gran parte de nuestras existencias.
Matar al que te oprime no puede considerarse como una maldad (para alguien “decente”), pero la rebelión entra en oposición con las virtudes cristianas de obediencia, humildad y sumisión. Robar a un millonario tampoco es indecente, ni malo, Pero esta mal hacer eso con “los opuestos a Jesús”, pues la religión dice que no corresponde robar. Se debe dejar al que tiene en abundancia y le sobra para vivir el derecho a que siga viviendo en el lujo y continué con su ostentación. Pues de lo contrario seremos pecadores…..
Pero el cristianismo es un producto de la enajenación e invenciones de las generaciones pasadas, que debido a la estupidez de la mayoría indiferente de las nuevas generaciones y a la voluntad de engañar para obtener ventajas de los poderosos, aun sigue existiendo. ¿Pero a esta religión le corresponde seguir dirigiendo nuestras bases morales y éticas?
¡No te sometas, debemos oponernos a estas reglas entupidas que dirigen y tienen tanta importancia en nuestras sociedades!
El mejor millonario es el que deja de existir, la paz y la justicia se logran eliminando a la injusticia y a los que generan violencia. Basta de alejarnos de las circunstancias reales, seamos decididos y perseverantes en la lucha, la voluntad puede destruir las barreras que construyeron los esclavos del cristianismo. ¡Compañeros de ruta no nos rindamos jamás ante nuestro alicaído enemigo! ¡Pongamos a los excrementos en el retrete y tiremos la cadena para que se vayan y no dejen ni siquiera su olor desagradable!
No queremos ni leyes eternas y dogmáticas, ni iglesias, ni poder del clero, ni más engaños de los parásitos que absorben la vitalidad de las personas. Solo queremos cambiar estas circunstancias para encontrarnos en otra posición, con otras posibilidades, pero para lograr esto….. ¡Hagamos arder a la religión con las llamas de nuestra pasión por la libertad, destruyamos a los opresores de la humanidad¡
Yo tengo una receta que robe de un filosofo loco, usémosla y probemos su sabor…. ¡¡luchemos por la transmutación de valores!! ¡Terminemos de matar a dios!
_si luchar contra los que nos oprimen es un pecado que nos condena al infierno, digamos: el infierno no puede ser peor que ser dominados por los representantes del cielo en la tierra…….
domingo, 6 de septiembre de 2009
La television, una gran protagonista de esta etapa historica.

Aquí no quiero hacer una critica a la televisión en si, sino que quiero hacer hincapié en ese lado de la televisión que denomino TV basura. Aquella que contamina este mundo con estupideces e ignorancia, aquella que embrutece y apaga la llama de la reflexión critica. Me refiero a esas novelas vacías, a los programas de humor para enajenados y embrutecidos, los realities shows, los programas que tratan la vida privada de seres humanos iguales que nosotros pero con “fama”, los noticieros que desinforman, los programas de política que despolitizan, a las publicidades etc. (hasta los deportes que tanto me gustan en exceso considero que son perjudiciales)
Es mas yo considero a la televisión como una herramienta importante, si se la utiliza de acuerdo a ciertos objetivos, para poder cambiar el mundo por ejemplo . Ya que es un medio que puede transmitir información y conocimientos con velocidad y eficacia (si se desea hacer esto con ella). Por eso no pretendo como algunos la destrucción o el abstenerse de mirar TV, sino que lo que deseo es el surgimiento de televidentes críticos, que no usen la televisión para alejarse y olvidarse de este mundo, sino que la usen como un medio para hacer mejor al mundo real.
"La dependencia de las personas de la televisión es el hecho más destructivo de la civilización actual”
"La televisión es el primer sistema verdaderamente democrático, el primero accesible para todo el mundo y completamente gobernado por lo que quiere la gente. Lo terrible es, precisamente, lo que quiere la gente"
"La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural"
"La televisión es el único somnífero que se toma por los ojos"
"El fenómeno de la televisión demuestra que la gente está dispuesta a ver cualquier cosa con tal de no verse a sí misma"
La televisión tiene una influencia y poder similar al que tenia el clero en plena edad media. Es la religión más poderosa, es decir el somnífero más eficaz para dormir al pueblo, para así mantener el orden establecido.
_Dejar que la televisión eduque a los niños, es como dejar que la langostas coman las cosechas de donde obtendremos el alimento que nos permitirán sobrevivir en el futuro.
Mucho tiempo delante de la televisión no es tan perjudicial para la salud individual, pero si es muy perjudicial para la futura salud de la humanidad.
Si las personas hicieran la cuenta de cuanto tiempo pierden en frente de la televisión en un año, seguramente se darían cuenta que no es tan terrible el tiempo que pierden trabajando, viajando o durmiendo.
_Cada minuto que pasa es irrecuperable, sabiendo esto ¿Cómo podemos malgastar tantas horas de nuestra vida mirando televisión basura?
No creo que yo tenga la razón y todos los demás estén equivocados, pero solo quise mostrarles mi humilde opinión sobre la televisión y sus consecuencias sobre las personas.
Hasta pronto me voy a ver televisión que ya me aburrí de pensar, necesito drogarme con un poco del dulce veneno que entra por los ojos.
Es mas yo considero a la televisión como una herramienta importante, si se la utiliza de acuerdo a ciertos objetivos, para poder cambiar el mundo por ejemplo . Ya que es un medio que puede transmitir información y conocimientos con velocidad y eficacia (si se desea hacer esto con ella). Por eso no pretendo como algunos la destrucción o el abstenerse de mirar TV, sino que lo que deseo es el surgimiento de televidentes críticos, que no usen la televisión para alejarse y olvidarse de este mundo, sino que la usen como un medio para hacer mejor al mundo real.
"La dependencia de las personas de la televisión es el hecho más destructivo de la civilización actual”
"La televisión es el primer sistema verdaderamente democrático, el primero accesible para todo el mundo y completamente gobernado por lo que quiere la gente. Lo terrible es, precisamente, lo que quiere la gente"
"La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural"
"La televisión es el único somnífero que se toma por los ojos"
"El fenómeno de la televisión demuestra que la gente está dispuesta a ver cualquier cosa con tal de no verse a sí misma"
La televisión tiene una influencia y poder similar al que tenia el clero en plena edad media. Es la religión más poderosa, es decir el somnífero más eficaz para dormir al pueblo, para así mantener el orden establecido.
_Dejar que la televisión eduque a los niños, es como dejar que la langostas coman las cosechas de donde obtendremos el alimento que nos permitirán sobrevivir en el futuro.
Mucho tiempo delante de la televisión no es tan perjudicial para la salud individual, pero si es muy perjudicial para la futura salud de la humanidad.
Si las personas hicieran la cuenta de cuanto tiempo pierden en frente de la televisión en un año, seguramente se darían cuenta que no es tan terrible el tiempo que pierden trabajando, viajando o durmiendo.
_Cada minuto que pasa es irrecuperable, sabiendo esto ¿Cómo podemos malgastar tantas horas de nuestra vida mirando televisión basura?
No creo que yo tenga la razón y todos los demás estén equivocados, pero solo quise mostrarles mi humilde opinión sobre la televisión y sus consecuencias sobre las personas.
Hasta pronto me voy a ver televisión que ya me aburrí de pensar, necesito drogarme con un poco del dulce veneno que entra por los ojos.
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jueves, 30 de julio de 2009
Lo que es realmente indignante
Los que condujeron al surgimiento de la explotación y de las desigualdades son los fuertes y ambiciosos, pero los responsables de que estos pocos sigan dominando y sometiendo a la mayoría de la humanidad es de los que obedecen, de los débiles que no se unen para derrocar a los fuertes.
La existencia de las jerarquías esta garantizada por la obediencia, pasividad, ignorancia y el miedo a la libertad de los sometidos. Que a pesar de ser muchos mas no pueden llegar a organizarse para poder hacer una revolución que los convierta es sujetos dueños de sus vidas.
Por supuesto no me olvido de la importante influencia que ejercen los medios de dominación, como las instituciones del estado, los medios de comunicación, la ideología dominante, la religión y otros venenos.
Pero lo mas asombroso no es que los que mandan sean crueles y despiadados con los que obedecen, sino que lo terriblemente asombroso es que los sometidos no se rebelen ante esta situación. ¡Que increíble que prefieran vivir esclavos antes de morir luchando por su libertad!
¡Que prefieran ese lamentable bienestar que les brinda ser obedientes !
¡Hasta que el amor a la libertad no conduzca al amor a la gran lucha, hasta que el deseo de ser plenamente libres no conduzca al mayor sacrificio; No podemos pensar en una gran revolución!
Mientras sigan vigente los valores de esclavos no podemos pensar que una revolución puede ser exitosa, Por eso se debe primero luchar por la transmutación de valores , para luego luchar por concretar la revolución gloriosa que nos permita soñar con el paraíso terrenal.
La existencia de las jerarquías esta garantizada por la obediencia, pasividad, ignorancia y el miedo a la libertad de los sometidos. Que a pesar de ser muchos mas no pueden llegar a organizarse para poder hacer una revolución que los convierta es sujetos dueños de sus vidas.
Por supuesto no me olvido de la importante influencia que ejercen los medios de dominación, como las instituciones del estado, los medios de comunicación, la ideología dominante, la religión y otros venenos.
Pero lo mas asombroso no es que los que mandan sean crueles y despiadados con los que obedecen, sino que lo terriblemente asombroso es que los sometidos no se rebelen ante esta situación. ¡Que increíble que prefieran vivir esclavos antes de morir luchando por su libertad!
¡Que prefieran ese lamentable bienestar que les brinda ser obedientes !
¡Hasta que el amor a la libertad no conduzca al amor a la gran lucha, hasta que el deseo de ser plenamente libres no conduzca al mayor sacrificio; No podemos pensar en una gran revolución!
Mientras sigan vigente los valores de esclavos no podemos pensar que una revolución puede ser exitosa, Por eso se debe primero luchar por la transmutación de valores , para luego luchar por concretar la revolución gloriosa que nos permita soñar con el paraíso terrenal.
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